15.7.16

Dormitorios de Verano

Los últimos veranos vienen siendo muy rutinarios ya que por motivos terrenales, no podemos permitirnos viajar. Vamos alternando con los pequeños para que el verano no se haga demasiado largo e intentamos reinvertarnos desde casa. Afortunadamente contamos con algunos bienes adquiridos que explotamos a tope y lo demás lo hace nuestra imaginación, creatividad y buen hacer.... 

Y dicho esto yo venia a contaros que ya va siendo hora de que le demos al coco para darle ese giro propio de las fechas y que tan bien nos viene a nuestro rincón particular, intimo y que tanto nos enriquece.... ¿Os habéis imaginado ya de cual os estoy hablando?


Este en particular me parece refrescante, bohemio, invita al descanso, con solo mirarlo el chip de vacaciones se enciende de inmediato.  
A mi me transporta a cualquier casa perdida entre Formentera e Ibiza.
Para llegar hasta allí evidente habremos tenido que pasar por mi tan añorado cumulo de agua,  


Plantas tipo helechos, cinta o popularmente llamada planta de araña, con alguna alfombra de efectos étnicos, complementos en rafia o mimbre y algún que otro cactus entre fotos, pañuelos, y cojines.....


La idea de colgar los momentos ente bonitas cuerdas "Vintage" y pequeñas pinzas me gusta mucho. Algo que me apunto y que seguro pondré en práctica.
Tanto como el que se convierte en habitual elemento decorativo, las luces de verbena que tanto nos recuerdan a nuestras fiestas típicas de verano. Otro elemento que nos da... ¡Mucho juego!



O sacar los complementos para que formen parte de la decoración por una temporada, y aprovechar su efecto...


Con las velas, los sombreros de paja, y la eterna mosquitera que tanto juego da...


Chicos, prometo enseñaros el resultado... Mientras tanto , espero que disfrutéis de vuestros viajes algo más reales que este que junto a mi imaginación me hacen sobrevivir a mi y espero que a todos los que como yo, vamos tirando de imaginación...

Feliz Verano

12.7.16

El cascaron elegante

Los días son tan serenos en casa, después de amarrar tan fuerte el timón, siento que la mar nos deja disfrutar del camino, aunque la estabilidad laboral no nos acompañe, todo lo hogareño alimentan lo que se vive fuera en toda su plenitud...

Siento paz, armonía, ver a los chiquillos corretear al borde del agua, y a mi chico dorado con su interminable afición al jardín, mientras intento seguir el hilo a mi novela de bolsillo.

Mis sueños de "afuera" se han visto truncados aparentemente por una temporada que espero sea corta.
Y es que no se puede tener todo... ¿No os ocurre? Cuando ves que todo marcha tan bien, te preguntas ¿Dónde está el truco? Perdonar mi desconfianza, pero la experiencia me mantiene alerta.

Y aquí sentada, en la serena oficina de cascarón elegante, veo pasar los minutos a la espera de algo mejor.